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Alimentos afrodisiacos de la cocina judía: el jengibre



Alimentos afrodisiacos de la cocina judía: el jengibre

Un poco de historia, de ciencia y varias recetas con este versátil amigo: el jengibre


Se sabe que el jengibre ya se cultivaba en tierras asiáticas hace unos 3.000 años. 

Las misiones comerciales de Darío, rey persa del siglo V antes de Cristo, incluían esta especia en sus listas, y se sabe que era muy utilizada por los hindúes.

Antiguos manuscritos refieren que fue llevada hasta el Mediterraneo por los fenicios y que pronto se volvió popular en Egipto, Grecia y Roma: los romanos la tenían como segunda especie en su preferencia, después de la pimienta.

El jengibre en la cultura judía

El jengibre es llamado “zangevila” en el , y en esa época se vendía tanto seca como fresca (Ber. 36b; Yoma 81b). En el Talmud (ibid.) también se le llama “el ‘himalta’ que viene de la India”.

Los sabios de la época talmúdica decían que casi todos los alimentos son beneficiosos para uno y perjudiciales para otros, excepto el jengibre -y varios otros alimentos. que “benefician a todo el cuerpo“. (Pesajim 42b)

Si eres observante, la bendición que se dice antes de comer jengibre es la brajá de “Boreh Pri Haadamá” (El que crea el fruto de la tierra). Pero el jengibre seco no tiene brajá, ya que en ese estado no es directamente comestible.

La reina Isabel I (Inglaterra, 1533-1603) tenía como receta favorita el “pan de jengibre”, muy estimado en su corte, desde donde se popularizó hasta llegar a las diferentes clases sociales inglesas.


Los judíos, sin embargo, se hicieron aficionados al pan de jengibre mucho antes que la reina Isabel de Inglaterra: en en el libro italiano del siglo XIV “Masejet Purim”, encontramos información detallada sobre la cocina judía italiana de la época, que incluye al pan de jengibre.

De todos los países europeos, es el que tiene una tradición más fuerte y antigua de pan de jengibre, que se hace delgado y con diversas formas.  

No es sorprendente entonces que dos de los dulces caseros más populares de la cocina ashkenazí tradicional lleven jengibre: los “teiglaj” y los “ingberlaj”.

Los teiglaj se elaboran friendo en miel trozos de masa del tamaño de una canica, mezclada con azúcar y jengibre.

Los ingberlaj son caramelos de jengibre con forma de pequeños palitos o rectángulos. Se aromatiza por lo general con miel, y también puede contener nueces y otros ingredientes. 
 

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