
Las nueces tienen un rico simbolismo en la tradición judía, sobre todo en la kabalá. Y, además, son uno de los afrodisíacos más populares...
En el Cantar de los Cantares (6:11), Dios baja a un jardín de egoz (ginat egoz yaradti), es decir de nogales.
Las nueces en el Midrash
En el Midrash al Cantar de los Cantares, se dice que el pueblo de Israel se asemeja a una pila de de nueces. Cuando uno de ellos se mueve o se altera, cada nuez en la pila se ve afectada.
Las letras en egoz (nueces en arameo) tienen el mismo equivalente numérico (17) que het, “pecado” en hebreo.
Por esta razón, no se deben comer nueces en Rosh Hashaná, cuando Dios nos examina y juzga, sopesando nuestras buenas obras contra nuestros pecados.
En este contexto, el Ramban (Najmanides) ve a las nueces como un ejemplo del principio de kol yisrael arevim zeh lezeh, de que cada judío es responsable el uno del otro, particularmente cuando se trata de involucrarse protestar ante la vista de otro judío cometiendo un pecado.
Cuando se trata de la transgresión, instruye el Midrash instruye, también es terapéutico pensar en nosotros mismos como nueces.
Así como una nuez puede sumergirse totalmente en la basura y la suciedad sin dañar su núcleo interno, también lo hace el judío.
Las raíces del nogal ejemplifican el proceso de arrepentimiento o regreso a Dios. Las raíces de otros árboles deben cubrirse, pero las raíces de los nogales requieren exposición (para combatir las infecciones por hongos, a las que son muy susceptibles.
Del mismo modo, los pecados de Israel solo pueden expiarse si se revelan explícitamente a través de vidui o confesión (una “práctica de sí” diferente de la confesión católica, aunque compartan el nombre).
Aquellos que trepan imprudentemente a un nogal sin pensarlo, continúa el Midrash, están destinados a caer, y corren el riesgo de morir. Esto se debe a la corteza lisa y resbaladiza del nogal.
Las nueces en la Kabalá
Ginat Egoz, escrita por Yosef Gikatilla en la España medieval, es una obra cabalística fundamental.
El título alude a los tres métodos cabalísticos de exégesis de la Torá: Ginat es un acrónimo de gematria (numerología), notarikon (acrósticos) y temura (sustitución de letras).
Egoz, por su parte, con su doble revestimiento interno (una cáscara dura y la capa más blanda que la recubre por dentro) representa a la Torá oculta, que está siempre envuelta en una cubierta y contenida en un arca (el Arón Hakodesh) que también está cubierta.
La nuez en la psicología kabalística
Los cabalistas piensan que hay cuatro mundos o estados de la creación de Dios. El cuarto de ellos, assiyah, es el de la acción, nuestro mundo de realismo material, y está representado por la nuez.
Al igual que nuestra psiquis, tiene un caparazón externo que, cuando se abre, revela la tierna nuez en el interior. De este modo, la nuez es vista como un símbolo del el mundo tal como lo conocemos.
Para alcanzar el núcleo interno, o la verdadera esencia de una vida santa y buena, debemos eliminar ciertas capas rígidas, que los cabalistas consideran que envuelven otras cuatro vetas místicas: fraudulencia y auto-tergiversación; fanatismo e intolerancia; inercia y apatía; y los velos de la costumbre y la tradición.
Las nueces, la salud y el amor
La Fundación Británica de Nutrición dice que existe evidencia de que los frutos secos reducen el riesgo de enfermedad cardíaca y tienen propiedades anticancerígenas.
Esto se debe a su rico contenido en ácidos grasos insaturados (omega 3), fitoesteroles y flavonoides.
Estos ácidos grasos beneficiosos ayudan también a la producción de hormonas sexuales, en especial de testosterona.
Nuestra receta afrodisiaca con nueces es una ensalada de nueces con endibias y estragón, así que antes de la receta nos ocuparemos también un poco de estos dos vegetales.