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Vidui y Al Jet, el centro confesional de Yom Kippur



Vidui y Al Jet, el centro confesional de Yom Kippur

El Viduy ("confesión") es el núcleo del Día del Perdón. Y la oración llamada "Al Jet" su parte más dramática...


Al entrar a una sinagoga en Iom Kipur, uno podría sorprenderse al ver el grado de autoaflicción que tiene lugar lugar en un día tan solemne.

En Iom Kipur es costumbre golpearse suavemente el pecho con el puño, a la altura del corazón, como señal de contrición durante la plegaria confesional.
 
Se trata del “vidui”, que consiste en la confesión de nuestras transgresiones, o sea, el reconocimiento declarado de las acciones no correctas que realizamos durante el año que pasó.

Confesamos nuestros errores, es decir, los reconocemos y declaramos públicamente que los hemos cometido, para pedir ser perdonados por ellos. 

Así, el Viduy nos ayuda a identificar las malas acciones que quizás hemos olvidado, o borrado (reprimido) inconscientemente de nuestra memoria y así podemos arrepentirnos por ellas.

 “Viduy” significa literalmente “confesión” y es el centro del proceso de la Teshubá, que consta de tres pasos: la admisión de nuestras transgresiones (hakarat hajet), la articulación y confesión de las mismas (Viduy), y la decisión de abandonar nuestras malas acciones y hábitos negativos (‘azibat hajet).

El vidui, por su parte. incluye dos partes; en cada una de ellas se enumeran las distintas clases de transgresiones que se consideran “comunes” entre las personas.

En estas tefilot no existen intermediarios, y no nos confesamos ante persona alguna sino directamente ante D´s.

La primera parte del viduy (“Ashamnu”) dice en sustancia algo como esto (en versión abreviada):

A menudo hemos hablado mal de otras personas. Hemos repetido calumnias y chismes. Hemos sido deshonestos, y envidiosos. Fuimos groseros al contestar de mal Humor e Insolentes, al juzgar mal a personas sin conocerlas.

Orgullosos, pensando que con pedir perdón en Iom Kipur es suficiente, hemos lastimado y mentido, hemos engañado y odiado. Nos hemos peleado y quejado sin motivos.

Nos hemos reído de aquellos que se Sentían mal y necesitaban nuestro apoyo; fuimos sordos a sus pedidos de ayuda. Hemos sido tramposos.

Hemos usado tu nombre para jurar por cosas no importantes. Hemos sido violentos con nuestros amigos, hemos inventado excusas para no cumplir con nuestras obligaciones.

Que al reconocer todos estos errores, podamos esforzarnos para no volver a cometerlos, y construir juntos y con amor, un mundo de paz
“.
La segunda parte del viduy fue compuesta por los rabinos del Talmud después de la destrucción del Templo de Jerusalem, para formar parte del proceso de expiación.

Tiene el nombre de “Al Jet” por las palabras con las que comienza: “Al jet shejatanu lefaneja”» (“por las faltas cometidas ante Ti…”)

Parte de ella dice así:

Sea tu voluntad, Adonai, D’s de todas las generaciones, perdonar todos nuestros pecados, perdonar todas nuestras malas acciones, y borrar todas nuestras rebeliones“.

Por el pecado que hemos cometido contra ti bajo coacción o por elección,
Por el pecado que hemos cometido contra ti abierta o secretamente,
Por el pecado que hemos cometido contra ti en nuestros pensamientos,
Por el pecado que cometimos contra ti con nuestras palabras,
Por el pecado que hemos cometido contra ti por abuso de poder,
Por todo esto, Dios de misericordia, discúlpanos, perdónanos, concédenos expiación.
Por el pecado que  hemos cometido contra ti   endureciendo nuestros corazones,
Por el pecado que hemos cometido contra ti   al profanar Tu nombre,
Por el pecado que hemos cometido contra ti al faltarle el respeto a nuestros padres y maestros,
Por el pecado que hemos cometido contra ti al calumniar
Por el pecado que  hemos cometido contra ti   con deshonestidad en nuestro trabajo,
Por el pecado que hemos cometido contra ti al herir a los demás de la manera que sea
Por los errores que hemos cometido ante Ti con el ocultamiento de la verdad.
Por los errores que hemos cometido ante Ti siendo malos amigos.
Por los errores que hemos cometido ante Ti a través del Ietzer Hará (inclinación hacia el mal).
Por los errores que hemos cometido ante Ti en contra de aquellos que conocemos y en contra de aquellos que no conocemos.
Por los errores que hemos cometido ante Ti a través de corrupción.
Por los errores que hemos cometido ante Ti a través de la negación y las falsas promesas.
Por los errores que hemos cometido ante Ti a través de Lashón Hará (hacer daño con nuestras palabras, con el chisme por ejemplo).
Por los errores que hemos cometido ante Ti a través de la soberbia.
Por los errores que hemos cometido ante Ti en los negocios.
Por los errores que hemos cometido ante Ti a través de interés y extorsión.
Por los errores que hemos cometido ante Ti a través de la arrogancia.
Por los errores que hemos cometido ante Ti negándonos a aceptar responsabilidad.
Por los errores de juicio que hemos cometido ante Ti.
Por los errores que hemos cometido ante Ti a través de los celos.
Por los errores que hemos cometido ante Ti a través de la ligereza en nuestra manera de actuar.
Por los errores que hemos cometido ante Ti a través de la obstinación.
Por los errores que hemos cometido ante Ti apresurándonos para hacer el mal.
Por los errores que hemos cometido ante Ti a través de decirle a alguien lo que otros piensan de él.
Por los errores que hemos cometido ante Ti a través del odio infundado.
Por los errores que hemos cometido ante Ti alzando nuestra mano.
Por los errores que hemos cometido ante Ti a través de la confusión del corazón
“.

Notemos que la confesión de estos pecados se expresa en plural: todos los fieles de la comunidad expresando juntos sus faltas. Esto podría parecer contrario a la idea de Iom Kipur como un momento para la expiación individual.

Hay muchas explicaciones. Algunos sugieren que cada uno de nosotros es responsable por todos los demás, por lo que sus pecados se reflejan en todos nosotros.

Otros piensan que esa manera de recitar los pecados son a menudo un reflejo de las propias debilidades de la comunidad.

Otra razón ofrecida es que la recitación pública de los pecados ayuda a que los congregantes reflexionen sobre las formas en las que se extraviaron sin darse cuenta de ello.

Después de que el templo fue destruido, no hubo lugar Santo de los Santos para que entre el Sumo Sacerdote. Iom Kipur se enfocó así principalmente en la teshuvá.

Como ya dijimos, arrepentirse por los males hechos a otros y a Dios es el núcleo del día.

La Mishná especifica la necesidad de arrepentirse y agrega que obrar mal con el conocimiento previo de que nos vamos a arrepentir no es aceptable:

Si una persona dijera: ‘pecaré y me arrepentirse y pecaré de nuevo y de nuevo me arrepentiré’. a esa persona no se le dará posibilidad de arrepentirse. [Si esa persona dijera] Pecaré y el día de Iom Kipur hará expiación por mí, Iom Kipur no tendrá ningún efecto de reparación” (Mishná Yoma 8: 8).
 
Como dijimos, el nombre de esta oración confesional es “Al Jet”, traducido a veces como “Por el pecado …”, y también como “por el error” o “por la falta”, pues es un concepto con muchos matices.

La palabra “jet” (“pecado”) es la misma palabra que se usa para describir la acción de una flecha que erra el blanco. La idea es que cuando pecamos, erramos el blanco,
de la manera en la que un arquero puede fallar el objetivo.

El proceso de redención es el proceso de redirigir la flecha del arquero hacia el blanco adecuado.

El pecado no mancha el alma. Si podemos hacer el correcto proceso de expiación, tendremos la capacidad de renovarnos y ser “inscritos en el libro de la vida” por un año más.

Dependiendo de nuestras acciones durante el año anterior, D’s registrará nuestros nombres en uno de dos lugares: el libro de la vida o el libro de la muerte, lo que determina si viviremos o moriremos en el próximo año.

La esperanza es, por supuesto, realizar el correcto proceso de expiación y vivir un año más.

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