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Un Tinder para idishe mames



Un Tinder para idishe mames

No es lo que te imaginas. Es más: ni te imaginas lo que es. ¡Leer para creer...!


Sara y Rebeca. Susana y Mirta. Adriana y Claudia: los nombres de las madres judías varían con las generaciones, pero no una de sus máximas aspiraciones (de los padres también):  encontrar el ínguele adecuado para su méidele. Y viceversa.

Muchos antes de las apps de citas, las madres judías ya tejían redes para intercambiar “perfiles” y lograr el ansiado “match”.
 
Y si las apps de citas fueron prácticamente un invento de las idishe mames, no era lógico que se quedaran afuera del mundo de las modernas apps y sitios de citas.
 
Así nació la idea de JustKibbitz.com, un sitio de citas único donde los padres, abuelos, amigos y, claro, las madres judías pueden canalizar su shadjente (casamentera) interior mediante la creación de perfiles para que sus seres queridos puedan encontrar una posible pareja. El sitio está destinado a personas judías de todo tipo y pertenencia.

En el sitio, los familiares hacen todo el trabajo (configurar perfiles, buscar posibles coincidencias, etc.) e incluso pueden pagar la cita por adelantado y determinar dónde tendrá lugar (siempre que le [email protected] potencial esté de acuerdo, claro).
 
JustKibbitz pone sobre los padres toda la responsabilidad de conocer a sus hijos y saber lo que quieren. De allí su lema:  “Motorizado por inteligencia materna, y no por inteligencia artificial“.

El sitio fue lanzado en plena pandemia -a pesar de las limitaciones del distanciamiento social de la era pandémica-, en el convencimiento de que es un buen momento para lanzar una aplicación de citas de este tipo.

Los millennials sin pareja pasan en estos momentos 10 horas a la semana en aplicaciones de citas, lo que de alguna manera aumenta su aislamiento en el coronavirus.

Y luego está la posibilidad de prepagar las citas: las encuestas muestran que el 92% de los millennials solteros irían a una cita establecida por sus padres si estuviera prepagada. 

En su poco tiempo de existencia, cientos de personas ya se han inscrito a sí mismas y a sus hijos, una buena señal de que el concepto funciona.
 
Otra de las cosas que hacen único a JustKibbitz sea único es su reconocimiento implícito de que tener una relación con alguien es tenerla también con su familia e inaugurar una relación entre las familias, que puede durar toda la vida.

Ninguna otra cultura tiene una palabra como “majetunen” ( “mejitn”), el término en idish que designa la relación entre los consuegros. 

En JustKibbitz, ese vínculo se crea incluso antes que el de la pareja, eliminando la ansiedad por esa duda que tarde o temprano aparece: “¿qué pensarán sus padres de mi?”.