Bacterias que se “comen” el CO₂, la esperanza contra el calentamiento global

Bacterias que se "comen" el CO₂, la esperanza contra el calentamiento global

Investigadores del Instituto Weizmann de Israel han producido una bacteria genéticamente modificada que puede vivir con dióxido de carbono en lugar de azúcar, abriendo la posibilidad a combustibles con huella de carbono neutra...

La investigación, calificada de extraordinaria por los especialistas, podría conducir a la producción de carbono amigable con el , para su uso en biocombustibles o alimentos que también ayudarían a eliminar el exceso de CO₂ de la atmósfera, una ce las principales causas del .
 
Las plantas y las cianobacterias que viven en el océano realizan la fotosíntesis, tomando la energía de la luz para transformar el CO₂ en una forma de carbono orgánico que se utiliza para sintetizar ADN, proteínas y grasas.
 
Como esos fotosintetizadores pueden ser difíciles de moderar genéticamente, el equipo del instituto Weizmann, conducido por el profesor Ron Milo, tomó la bacteria E. coli, -común en el tracto digestivo- y pasó diez años  restringiéndole el azúcar y “entrenándola” para alimentarse en su lugar con dióxido de carbono.

Mediante la ingeniería genética, hicieron que las bacterias convirtieran CO₂ en carbono orgánico, sustituyendo la energía del sol -vital en el proceso de fotosíntesis-, con una sustancia llamada formiato, que también atrae la atención de los científicos como potencial generador de electricidad limpia.
 
Para lograr que las bacterias pasen de una dieta de azúcar a una de dióxido de carbono, les restringió al máximo el azúcar mientras les daba mucho dióxido de carbono y formiato, y esperaron varias generaciones para comprobar si la evolución permitiría que algunas de las bacterias mutasen para poder sobrevivir únicamente con CO₂.

Después de un año, algunos de las bacterias habían hecho el cambio completo a CO₂, luego de cambios evolutivos en solo 11 genes.
 
Las bacterias de laboratorio que pasaron a una dieta de CO₂ fueron alimentadas con cantidades muy altas del gas. Pero en condiciones atmosféricas regulares, aún necesitarían de azúcar para vivir.
 
Los investigadores del instituto Weizmann fueron los primeros en demostrar que se puede cambiar la dieta de un organismo heterótrofo normal (que consume sustancias orgánicas) para convertirlo al autotrofismo (que “vive del aire”).
 
Referencia:
 
Conversion of Escherichia coli to Generate All Biomass Carbon from CO2, Shmuel Gleizer, Roee Ben-Nissan et al., Cell vol. 179, issue 6, P1255-1263
DOI: https://doi.org/10.1016/j.cell.2019.11.009