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¿Leche materna de laboratorio?



¿Leche materna de laboratorio?

La empresa israelí Wilk afirma estar en camino para cultivar leche animal-free en laboratorio, incluyendo leche materna...


La compañía israelí de leche cultivada en laboratorio Wilk obtuvo patentó recientemente en Estados Unidos sus métodos y tecnologías para producir leche animal-free cultivada en laboratorio y leche humana a partir de cultivos celulares. 

La patente cubre los métodos y sistemas desarrollados por Wilk para el cultivo y la separación de los componentes de la leche proveniente de células cultivadas, y la empresa ahora centra su atención en los procesos para aumentar el volumen de producción

Para la leche cultivada de origen animal, Wilk utiliza células de mamíferos que luego se cultivan en biorreactores, y un proceso de secreción desarrollado por Wilk para que las células se comporten como en los mamíferos.

Un proceso semejante se utiliza en la producción en laboratorio de leche materna humana -completa con las grasas y proteínas que constituyen partes importantes de su valor nutricional-, utilizando células provenientes de cirugías de reducción mamaria.

Wilk apunta a proveer a empresas alimenticias la leche animal-free que produce, para que puedan a su vez integrarlas en sus propios productos. Espera entrar en el mercado con un queso o yogur a partir de leche cultivada en laboratorio en 2024.

La producción de leche humana cultivada seguramente llevarán más tiempo, porque las regulaciones son mucho mayores y hay muchas más etapas por superar.

Wilk es una de varias empresas israelíes de tecnología alimentaria que desarrollan leche cultivada animal-free, cada una en una etapa de desarrollo diferente.

Remilk, con sede en Rehovot, por ejemplo, recaudó recientemente USD$120 millones para producir leche, queso y yogur animal-free, con capacidades de producción que ya están en marcha.

Pero es una de las pocas empresas en el mundo en el sector de la leche materna cultivada en laboratorio, y el único bioidéntico a la leche materna.

Si bien nada puede reemplazar a la lactancia materna -que tiene beneficios, como los anticuerpos, que no pasan por su valor nutricional y que no pueden ser reproducidos en laboratorio-, Wilk dice que es la empresa que más se acerca al original porque trabajan únicamente con leche humana, sin nutrientes ni componentes añadidos.

Su público potencial: quienes tienen dificultades para amamantar, los bebés prematuros, y quienes no pueden consumir fórmula comercial.