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Agatha Christie, el antisemitismo y los efectos de distracción  



Agatha Christie, el antisemitismo y los efectos de distracción  

Finalmente, ¿llegaremos a un veredicto sobre el antisemitismo en la obra de ...?


Antes que nada, otras obras y personajes para continuar tu investigación:

– Mrs Jacob Samuelson y Reuben Rosenthal, en The Labours of Hercules (1947), en español “Los trabajos de Hércules”

– El Dr. Isaacs, en A Pocketful of Rye (1953), en español “Un puñado de centeno”

– Mr. Soloman, en The Clocks (1963), en español “Los relojes”

 – El Dr. Weissgarten, en At Bertram’s Hotel (1965), en español “En el hotel Bertram”

Si has leído o conoces al menos parte de las obras que te recomendamos leer, habrás podido ver que las imágenes negativas de los judíos se contrapesan con otras positivas, a veces contradictorias con las primeras.

Algunas forman parte de los estereotipos corrientes, como la inteligencia y la cultura, pero otras no.

La nobleza de intenciones y el atractivo físico de algunos personajes (en especial en Giant’s Bread), que van en contra de los prejuicios antisemitas comunes en la época, apoyan la idea de que los prejuicios de Agataha Christie emanaban sobre todo de la ignorancia y de un conformismo ciego con las ideas normativas de la clase media alta inglesa, y reproducían las actitudes de su clase y generación.

Pero no solo eso: la trama misma de los relatos da muchas veces una vuelta de tuerca que hace pensar que Agatha Christie no era tan antisemita como parece.

Personajes presentados en un principio negativamente terminan al final siendo “buenos”, como Mosgorovsky y Babe St. Maur en The Seven Dials, y Oliver Manders en Three Act Tragedy.  

Y, en contraste con las descripciones más estereotipadas, Christie retrató a algunos personajes “extranjeros” (recordemos que “extranjero” era muchas veces sinónimo de “judío”) como víctimas, o víctimas potenciales, de malhechores ingleses, como Olga Seminoff en Hallowe’en Party (1969, en español “Las manzanas”) y Katrina Reiger en la historia corta How Does Your Garden Grow? (1974, publicado en español en el libro “Primeros casos de Poirot)”..

Y lo más importante: ninguno de los personajes judíos termina siendo el culpable, por negativo que haya sido su retrato.

De alguna manera (y de manera no necesariamente conciente), Agatha Christie muchas veces usa los estereotipos sobre los judíos como señuelo: anticipa y apela a los prejuicios de los lectores para manipularlos y desviarlos del verdadero culpable.

Algo que también hicieron muchos políticos, con la diferencia de que su intención es nunca revelar cuál es ese verdadero culpable (quizás porque muchas veces lo son ellos mismos).

Pero esa ya es otra historia, de terror más que de detectives…