Moisés te cura las piedras en el riñón

Moisés te cura las piedras en el riñón

Una nueva tecnología, llamada "Moisés" por la firma israelí Lumenis, ayuda a desintegrar romper los cálculos urinarios de manera más rápida y eficiente

Cualquier persona que haya tenido cálculos urinarios conocer ese agudo dolor -a veces comparado con el de las mujeres en trabajo de parto- que acompaña la afección, producida por la cristalización de minerales en la orina concentrada.

A veces, los cálculos simplemente se eliminan con la orina. En otras ocasiones, hay que usar una técnica no quirúrgica que utiliza ondas de alta intensidad para romper los cálculos en fragmentos que son lo suficientemente pequeños como para pasar a la orina. 

Este tratamiento, sin embargo, no es efectivo cuando los las “piedras” son demasiado grandes o se encuentran en un lugar difícil de alcanzar, por lo que a veces es necesaria la cirugía.

Uno de los métodos quirúrgicos más utilizados hoy en día es un tratamiento mínima mente invasivo con láser, llamado litotricia con láser de holmio, en el que los médicos usan un rayo láser y un ureteroscopio para romper la piedra en pequeños pedazos para luego eliminarlos.

Lumenis, con sede en Israel, es la empresa que desarrolló, hace unos 30 años, el primer láser quirúrgico de holmio del mundo para destruir cálculos urinarios, ya sea que estén ubicados en los riñones, en la vejiga o entre ambos. 

Ahora, ha creado una nueva tecnología, llamada “Moisés“, que según la empresa es aún más efectiva que sus láseres originales, que los especialistas consideran “un cambio de las reglas de juego” en el tratamiento de la litiasis urinaria.

El nuevo método es llamado así por la historia bíblica en la que Dios le ordena a Moisés que tome su bastón y golpee una roca, de la que comenzó entonces a manar agua con la que saciaron su sed los israelitas que Moisés conducía a través del desierto.

Lanzada hace un año, la tecnología tiene como objetivo ayudar a los urólogos a realizar procedimientos de endourología -en los que se utilizan pequeños endoscopios – de manera más rápida y eficiente, y para ciertos pacientes incluso evita la necesidad de una segunda cirugía, ya que los casos complejos se pueden resolver con un procedimiento más corto.

Moisés” controla mejor el suministro del pulso láser, que se emite en dos partes. La primera parte del pulso crea una pequeña burbuja de vapor alrededor del cálculo, mientras que la segunda parte se transmite a través de la burbuja de vapor, llegando así a una distancia mayor y entregando la energía de manera más eficiente.

Cuanto mayor es la energía del pulso láser, más efectiva es la ruptura del cálculo. Pero una gran cantidad de energía a veces hace que la piedra rebote y se aleje, un efecto que se llama retropulsión. 

Esto hace que el cirujano necesite volver a localizar la piedra durante el procedimiento y, a veces, hace que migre a lugares difíciles de alcanzar. En algunos casos se necesita una segunda cirugía.

La entrega de pulsos en dos partes del sistema “Moisés” resuelve la disyuntiva entre fragmentación eficiente del cálculo y retropulsión. Es como si el cálculo fuera “atraído” por el láser, como un imán atrae un trozo de metal.

Actualmente, está en investigación el uso de “Moisés” para tratar el agrandamiento de la próstata y el carcinoma de células de transición y otros tumores del aparato urinario.