“Bombas de amor”’ para combatir epidemias mortales

"Bombas de amor"’ para combatir epidemias mortales

La startup israelí Senecio Robotics planea producir en masa y dispersar mosquitos estériles para detener la propagación de malaria, dengue, Zika y otras enfermedades fatales

Los mosquitos matan a más personas que cualquier otro ser vivo (aparte del ser humano, claro está). Cada año, los insectos transmiten malaria, dengue, fiebre amarilla, Zika, fiebre del Nilo y otras enfermedades que afectan a millones de personas. 

Ahora, una startup israelí, Senecio Robotics, ha presentado un plan para combatir la amenaza produciendo mosquitos estériles y liberándolos por avión, lo que podría salvar a millones de personas.

El uso de insectos estériles para el control de plagas se remonta a la década de 1950. Los insectos esterilizados artificialmente, generalmente machos, se liberan en la población silvestre en números abrumadores. Cuando estos machos estériles se aparean con hembras fértiles salvajes, las hembras no producen descendencia, lo que altera su ciclo reproductivo. 

Los machos estériles se comportan como una especie de “bomba inteligente” que encuentra a su blanco (las hembras fértiles) sin dañar al medio ambiente.

La técnica se ha usado con éxito contra varias especies de polillas y moscas, reduciendo las enfermedades y los daños a los seres humanos y la agricultura.

Pero los mosquitos son otra historia. Son más frágiles que las polillas o las moscas, por lo que son difíciles de almacenar y transportar en grandes cantidades y son difíciles de clasificar por género.

La tecnología de Senecio apunta a resolver estos problemas automatizando el proceso de clasificación y permitiendo el almacenamiento y la dispersión de cantidades masivas de insectos.(cientos de millones de machos estériles por semana son necesarios para cubrir una ciudad).

La compañía no produce ni esteriliza mosquitos, sino que automatiza la clasificación por género de los insectos, y se asocia con las empresas que producen mosquitos estériles.

Hasta ahora la clasificación se hace manualmente, y es lenta, requiere mucho trabajo y no es lo suficientemente precisa. 

La tecnología “BioMosquito” de Senecio, automatiza el proceso de clasificación mediante tecnología de imágenes e inteligencia artificial: las computadoras de la compañía aprenden a diferenciar automáticamente entre mosquitos machos y hembras.

Al final del proceso, los mosquitos se almacenan en una especie de “cartucho” y son luego liberados mediante una cápsula especialmente diseñada que se coloca debajo de la panza de un avión o de un dron y que permite que los mosquitos no mueran al enfrentarse a la fuerza del viento.