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El “Gran Sanedrín” de Napoleón



El "Gran Sanedrín" de Napoleón

El 6 de Octubre de 1806, con el "Gran Sanedrín" napoleónico, comienza el acceso de los judíos a la ciudadanía en las sociedades europeas


En esta fecha de 1806, la Asamblea Judía de Notables, convocada por Napoleón Bonaparte, emitió una proclama a todas las comunidades judías de Europa, invitándolas a enviar delegados a un “Gran Sanedrín” convocado para el 20 de octubre.

El Sanedrín dictaminaría sobre las respuestas dadas por la Asamblea de Notables a doce preguntas planteadas por Bonaparte en abril, entre ellas:

– ¿Es lícito que los judíos tengan más de una esposa?
– ¿La ley judía ordena que los judíos solo pueden casarse entre ellos?
– ¿Los judíos nacidos en Francia y tratados por la ley como ciudadanos franceses, reconocen a Francia como su país?
– ¿Están obligados a obedecer las leyes y seguir las instrucciones de la ley civil?, 
– ¿Qué tipo de jurisdicción policial ejercen los rabinos sobre los judíos?

Pospuesto hasta febrero, el Sanedrín dictaminó (sin discusión) que las respuestas de la Asamblea a esas preguntas tenían autoridad sobre la vida judía.

Bonapart promulgó entonces,  en marzo de 1808, tres decretos sobre los judíos de Francia, que esencialmente los emancipaba de las leyes discriminatorias y hacían de Francia su patria, pero también borró muchos aspectos de la vida judía que habían preservado la identidad comunitaria.

Mi principal deseo era liberar a los judíos y hacerlos ciudadanos plenos . Quería conferirles todos los derechos legales de igualdad, libertad y fraternidad de que disfrutaban católicos y protestantes.

Es mi deseo que los judíos sean tratados como hermanos, como si todos fuéramos parte del judaísmo.

Como beneficio adicional, pensé que eso traería a Francia muchas riquezas porque los judíos son numerosos y vendrían en gran número a nuestro país donde habrían de disfrutar de más derechos que en ninguna otra nación.

Sin los eventos de 1814, la mayoría de los judíos de Europa habrían venido a Francia, en donde les aguardaban igualdad, libertad y fraternidad, y en donde podrían servir.
el país como todos los demás
“.
– Napoleón Bonaparte