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Pequeño manual de manipulación periodística: el titular



diarios argentinos

Con el ejemplo de una noticia reciente, te mostramos cómo te están influenciando sin que te des cuenta...


Tendemos a creer que lo más importante de una noticia es su contenido, pero estamos equivocados.

Lo más importante de una noticia es aquello que más posibilidades tiene de influenciar a sus lectores, orientando su juicio sobre la noticia en cuestión hacia donde desea el periodista o redactor (muchas veces, sin que él mismo lo sepa: a menudo se redacta tan “en automático” -y de forma irreflexiva- como se lee).

Y, como en el caso de la magia, cuanto menos te des cuenta del “truco”, tanto mejor.

Pregúntate: ¿cuántas veces has ido más allá del titular al ver una noticia?

Seguramente las menos, y es por eso que es el titular el activo más importante a la hora de influenciarte: es lo único que lee la mayoría de la gente, lo que recordará. y lo que moldeará sus percepciones sobre el tema del que trate la noticia.

El contenido de la noticia, en el contexto de esta situación, no es a menudo más que una coartada para el titular: si te has dejado influenciar erróneamente por el titular, no es culpa del periódico ni del periodista sino tuya, por no haber leído la noticia en su totalidad.

La temporalidad del titular

El titular de una noticia no consta solo de un contenido, de palabras. Tanto o más importante que eso es la disposición, el orden, la correlación entre esas palabras.

Leemos de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo, y ese es también el gradiente de nuestra atención, como sabe cualquier vendedor de publicidad en la web: recordamos y nos impacta más lo primero que leemos, y el impacto va disminuyendo a  medida que nuestra vista se desplaza.

Eso establece una temporalidad propia, diferente y a menudo inversa a la temporalidad del hecho que se informa.

Para nuestra percepción no es lo mismo “Juan golpea a Pedro porque intentó darle una patada” (lo que retendremos es que Juan golpeó a Pedro) que “Pedro intenta patear a Juan, que le responde con un golpe” (en este caso, lo que retendremos es que Pedro atacó a Juan).

El contenido de ambos titulares es casi el mismo, y ambos se atienen a los hechos, son formalmente correctos. Pero el efecto sobre nosotros será el contrario en cada caso.

Análisis de caso

Veamos un ejemplo:El 25 de marzo de 2019, a las 5 de la mañana hora local, un misil lanzado desde Gaza destruye la casa de una familia en el norte de Tel Aviv hiriendo a siete personas, entre ellos dos niños.
 
A continuación, lo que ya es una rutina, casi mecánica: Hamas y la Jihad Islámica evacúan todas sus instalaciones, Israel las bombardea en forma masiva sin que se produzcan bajas en los grupos palestinos, que a su vez lanzan nuevos misiles contra Israel, y así hasta que se alcanza un cese al fuego (que no se había producido aún al momento de escribir esto).
 
Esta es la cronología de los acontecimientos.Y así es como la presentaron tres periódicos de Argentina.
 
Página 12 (Argentina)

pagina 12
Pese a lo que el prejuicio podría presuponer (por la posición ideológica de este periódico), este titular es el más “neutro”: simplemente menciona un hecho (escalada en Gaza), sin mayores aclaraciones. 

En los textos que acompañan al titular (lo segundo que más se lee, luego del titular), se menciona en forma correcta la cronología de los hechos.

La Nación (Argentina)

 

la nacion

En este caso, el titular comienza en forma semejante a la Página 12, para luego poner el énfasis en el “Israel atacó” y oscurecer los motivos del ataque: escriben “una represalia“, sin mayores explicaciones, que tampoco se profundizan en los textos que rodean al titular (comparar con el caso de Página 12.
 

En este caso, en cambio, si se aclara que el objetivos de la respuesta israelí es Hamas, y no Gaza en general.


Clarín (Argentina)
 

clarin

Este caso es el ejemplo más claro del efecto “inductor” de la manera en que se redacta un titular: “Israel bombardeó Gaza” es lo que la mayoría de la gente recordará. 
 
Este efecto estará reforzado por la manera “lavada” en que se presenta el evento desencadenante (comparar nuevamente con la manera en que presenta la noticia Página 12): “un cohete (algo que se percibe como menos peligroso que “un misil”) que llegó a Tel Aviv” (sin mención de las consecuencias del ataque).
 
En este caso, las aclaraciones figuran en la “bajada”, que no se encuentra inmediatamente debajo del titular, como es costumbre, sino más lejos de él, a la izquierda del cuerpo de la nota (esta diagramación es general para todo el periódico, no es exclusiva de esta nota).
 
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