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14 de Septiembre: Hank Greenberg



14 de Septiembre: Hank Greenberg

El 14 de Septiembre de 1930 debuta en la Major League Baseball de Hank Greenberg, primer "superstar" judío del deporte de USA


Hank Greenberg (1911-1986) hizo su debut en las Grandes Ligas de Béisbol con los Tigres de Detroit a los 19 años en esta fecha en 1930. 

Aunque posteriormente fue enviado de nuevo a las ligas menores para prepararse mejor, en su segundo año completo en las mayores (1934), alcanzaría un promedio de .339 con 26 jonrones, 63 dobles y un porcentaje de slugging de .600, con lo que logró llevar a los Tigres a la Serie Mundial por primera vez en 25 años.

Greenberg fue All-Star cinco veces y dos veces jugador más valioso de la liga, y la primera “superestrella” judía del deporte de los Estados Unidos.

Además de sus logros deportivos (que incluyeron quedar a dos jonrones del record de Babe Ruth de 60 en una temporada), Greenberg fue un ídolo de la comunidad judía también por en forma abierta y positiva su identidad judía, en lugar de intentar disimularla como otras figuras de la época.
 
Fue el primer jugador de Liga en ser reclutado por las fuerzas armadas, y volvió a enlistarse después del ataque a Pearl Harbor, sirviendo a un total de 45 meses, el más largo de todos los jugadores de grandes ligas reclutados.
 
A pesar de este largo servicio militar (y una muñeca rota), Greenberg terminó su carrera con 331 jonrones y 1276 carreras bateadas en 1394 juegos, con un promedio de bateo .313.

No es de extrañar, por lo tanto, que haya sido el primer jugador judío en ingresar en el Salón de la Fama del Béisbol, en 1956.

También se hizo amigo de Jackie Robinson en su año de novato, 1947 (Greenberg jugaba por entonces en la Liga Nacional), y mostró su sentido de justicia en 1970 al testificar a favor de Curt Flood cuando el jardinero de St. Louis desafió la cláusula de reserva del béisbol y logró una gran ampliación de derechos para los jugadores.

Cuando jugaba, solía no gustarme ser señalado como un jugador judío. Quería ser conocido como un gran jugador, y punto. No estoy seguro de por qué o cuándo cambié, porque sigo sin ser una persona particularmente religiosa Últimamente, sin embargo, me encuentro queriendo ser recordado no solo como un gran jugador, sino aún más como un gran jugador judío“.
Hank Greenberg