Chistes judíos: Santo remedio

Chistes judíos: Santo remedio

El mejor antídoto contra tías cargosas…

Mis tías solían acercarse a mí en las bodas, dándome golpecitos en las costillas y diciendo:

“Eres el siguiente…”

Dejaron de hacerlo cuando yo empecé a hacer lo mismo en los funerales.