¿Reducir el tamaño del plato ayuda a adelgazar?

platitos

Eso es lo que se sostenía hasta ahora, pero un reciente estudio israelí parece indicar otra cosa…

 

 

 

 

 

 

 

Básicamente, lo que sugiere el estudio realizado en la Universidad Ben-Gurion -de Beersheva, Israel-, es que cuando tienes hambre tu cerebro está demasiado concentrado en la comida como para ser engañado por un plato más pequeño.

La sugerencia de reducir el tamaño del plato como herramienta para comer menos se basa en la llamada “ilusión Delboeuf”, en la que el cerebro cree que un círculo es más grande si el borde circundante es más pequeño.

Por lo tanto, un plato más grande haría que una comida parezca más pequeña, mientras que lo contrario hace que parezca más grande. 

Para comer menos -tal como se ha sugerido a partir de  estudios anteriores – sería entonces necesario usar platos más pequeños: la cantidad de comida en el plato parecerá mayor de lo que es, y así se reduciría la cantidad que realmente se comerá.

Pero según el Dr. Tzvi Ganel y la candidata al doctorado Noa Zitron-Emanuel, del Laboratorio de Percepción y Acción Visual de la Universidad Ben-Gurion, eso podría no ser cierto.

Realizaron dos experimentos, uno con 32 mujeres y el otro con 41 mujeres y 40 hombres, ambos con una edad promedio de 24 años, para evaluar cómo el hambre afectaba la percepción del tamaño de alimentos y de objetos no alimentarios, colocados en objetos de diversos tamaños.

Les dieron a los participantes rebanadas de pizza en bandejas de diferentes tamaños y dividieron las respuestas de acuerdo con la cantidad relativa de tiempo transcurrido desde que cada participante había comido.

Su conclusión: La privación de alimentos reduce el sesgo ilusorio en los estímulos relacionados con los alimentos, pero no en los relacionados con otros objetos.

Es decir, tu cerebro es siempre engañado por la “ilusión Delboeuf” todo el tiempo… excepto cuando tienes hambre y estás mirando directamente la comida. 

En ese caso, tu cerebro se vuelve “objetivo” y parece capaz de discernir exactamente cuánta comida tienes enfrente, independientemente del tamaño del plato en el que se encuentre.

Cuando tenemos hambre, entonces, somos más precisos para identificar con precisión los cambios en las porciones.

En otras palabras: el plato no es la parte que nos interesa. Es la comida.

Referencia:

Zitron-Emanuel N1, Ganel T2, Food deprivation reduces the susceptibility to size-contrast illusions, Appetite. 2018 Sep 1;128:138-144. 
doi: 10.1016/j.appet.2018.06.006. Epub 2018 Jun 6.