El Sigd, la gran celebración de los judíos etíopes

El Sigd, la gran celebración de los judíos etíopes

Miles de personas peregrinan todos los años a Jerusalem, para celebrar el cumplimiento de una esperanza milenaria. Es el Sigd, la gran fiesta Beta Israel que ya forma también parte de la cultura israelí toda...

El Sigd es un gran día festivo de la comunidad judía etíope, conocida como “Beta Israel”. El nombre de la fiesta se deriva de la palabra hebrea para prosternarse en oración, “sgida“.

Durante el Sigd, que se celebra el 29 del mes hebreo de Jeshvan. 50 días después de Iom Kipur (similar a la festividad de Shavuot, que se celebra 50 días después de Pesaj), la comunidad marca la renovación del pacto entre el pueblo judío, Dios y su Torá.  

Según la tradición judía etíope es también la fecha en que Di-s se reveló a Moisés.  

El día festivo conmemora y sigue el modelo de los eventos descritos en el Libro de Nehemías, capítulos 8-10. Después de su regreso a la Tierra de Israel desde el exilio babilónico, en el siglo VI a. C., los judíos se reunieron en Jerusalén en Rosh Hashaná (Día de Año Nuevo) y solicitaron que Ezra, el escriba, les leyera la Torá. Unas tres semanas después, la comunidad de Judea celebró una reunión especial en Jerusalén, durante la cual se comprometió nuevamente con el pacto entre Dios y el pueblo judío.


En el Sigd, los judíos en Etiopía rezaban a Dios y suplicaban regresar a Sión. La comunidad también realiza una introspección comunitaria -además del autoexamen individual durante Iom Kipir- porque, según la tradición, para ser dignos de regresar a Jerusalén todos deben participar de la introspección y el arrepentimiento comunitarios. 

Las faltas de los miembros de la comunidad eran perdonados durante Iom Kipur y los siguientes 50 días. En el día 50, después de la introspección comunitaria, la comunidad revive la experiencia de Iom Kipur con plegarias y ayuno.

En Etiopía se celebraba el Sigd en la cima de las montañas para -en palabras del kes Mula durante un evento universitario- para “sentir a Jerusalén en nuestros corazones“. 

Los judíos acudían de todas partes de Etiopía, dos o tres días a pie, en caballos o en mulas, para tener la oportunidad de escuchar la Torá en boca de los kessim. 

Hoy en día, en que la mayoría de los miembros de la comunidad judía etíope viven en Israel, durante el Sigd se realiza un peregrinaje a Jerusalén y al Muro de las Lamentaciones, culminando con una gran ceremonia colectiva en el mirador del barrio “Armon Hanatziv”, que mira a la ciudad vieja de Jerusalem. 

Los Kessim (líderes religiosos de los judíos etíopes), portan los rollos de la Torá bajo sombrillas de vivos colores. Muchos se visten todo de blanco, y otros usan capas doradas, púrpuras o negras adornadas con grandes estrellas de David.  

Desde un escenario elevado, leen, traducen y explican extractos de la Biblia que hablan de la entrega de los Diez Mandamientos en el Monte Sinaí y el regreso de los judíos a Jerusalén desde el exilio babilónico, y recitan plegarias (sobre todo el Sh’ma Israel) ante los miembros de la comunidad, tanto en ge’ez y amhárico (los idiomas principales de los judíos etíopes) como en hebreo. 

Los fieles los siguen en las plegarias, y vuelven a comprometerse con el pacto sinaítico.  

A veces, los kessim se balancean mientras cantan, y se acompañan de tambores rítmicos. Las mujeres, vestidas de blanco, levantan sus manos en forma de súplica, y se inclinan y se postran, presionando sus frentes contra el suelo. 

Cuando los kessim descienden de la plataforma al final de los servicios, son rápidamente rodeados por los fieles, quienes los acompañan con expresiones ululantes, aplausos y trompetas hasta una tienda cercana instalada en el Paseo para romper el ayuno.  

Los funcionarios públicos asisten a la celebración y saludan a la audiencia, y muchos de los miembros de la comunidad continúan ayunando hasta altas horas de la tarde. Pero para la mayoría, el ritual es seguido por la ruptura del ayuno, el baile y la música, en infinidad de encuentros marcados por la alegría.

Además de la ceremonia principal en Jerusalem, el Sigd es motivo de diferentes eventos y festivales en todo Israel, que celebran la cultura de los judíos etíopes.

La festividad sirve como un encuentro anual de toda la comunidad etíope, y sus miembros lo ven como una oportunidad para fortalecer la conexión con sus raíces y cultura. Desde 2008, el Sigd forma parte del calendario oficial, y es una festividad oficial en Israel.

Pero Yosef Hadane, el rabino jefe de la comunidad etíope, considera vital que se siga celebrando la festividad aún ahora que los judíos etíopes han llegado por fin a Israel. “Nuestros antepasados en Etiopía siempre oraron para regresar a Jerusalén y en dirección a Jerusalén“, dijo. 

Estamos aquí, pero. . . la gran mayoría de la nación judía todavía está en la diáspora, y este día y estas oraciones son muy importantes para reunir a los exiliados. . . Por lo tanto, sugeriría que los judíos en Israel y el resto del mundo adopten este día festivo“.