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¿Qué hace un pelícano chupasangre en una sinagoga?



¿Qué hace un pelícano chupasangre en una sinagoga?

¿Por qué esta imagen típica del arte cristiano medieval fue adoptada por una comunidad judía...?


La comunidad judía portuguesa de Ámsterdam adoptó un extraño símbolo del arte cristiano medieval: un pelícano sangrante que se hiere el pecho y alimenta a sus tres polluelos con su propia sangre, una imagen completamente inusual para una sinagoga.

En las iglesias, por el contrario, esta misma imagen aparece con frecuencia. La fuente de esta iconografía es con toda probabilidad el Physiologus, una colección de fábulas moralizantes de la Antigüedad tardía, que tiene como protagonistas a animales.

A pesar de su nombre, no era un libro de historia natural, sino que pretendía ilustrar los significados metafóricos y alegóricos cristianos, que los autores creían que estaban embebidos en la Naturaleza.

El libro se volvió extremadamente popular en varias ediciones durante la Edad Media y a menudo contenía ilustraciones. El pelícano no aparece en todas las ediciones del libro, pero la creencia en ese “comportamiento” del pelícano ya estaba bien establecida a principios de la Edad Media.

Of all possible images, the Jewish Portuguese community in chose none other than the bleeding Pelican as its symbol.
What is the reason for this peculiar choice?
 
En el siglo VII, Isidoro de Sevilla escribió en Etimologías (Libro 12, 7:26):

El pelícano es un ave egipcia que vive en la soledad del río Nilo. Se dice […] que mata a su descendencia y se lamenta por ellos durante tres días, luego se hiere y derrama su sangre para revivir a sus hijos”.

En el arte cristiano, el pelícano es a la vez simbólico y metafórico, con una referencia específica tanto al autosacrificio de Jesús como a la idea de la resurrección.

A veces es difícil identificar al ave en cuestión como un pelícano, pero la mayoría de las representaciones explícitamente de pelícanos en el arte cristiano medieval no se parecen en nada al ave verdadera.

Parece como si los artistas no fueran conscientes de la apariencia real del pelícano o que importara, siempre que expresara el mensaje teológico buscado.

El pelícano en la sinagoga

De todas las imágenes posibles, la comunidad judía portuguesa en Amsterdam eligió nada menos que el pelícano sangrante como símbolo.

El claro mensaje cristiano de la imagen hace que sea bastante sorprendente encontrara en el arte judío.

Pero la historia de la comunidad judía portuguesa en Amsterdam puede aclarar el motivo de esta elección.

La comunidad sefardí-portuguesa llegó a los Países Bajos después de la firma de la Unión de Utrecht (1579), una declaración de tolerancia religiosa que creó las condiciones pudieran encontrar refugios y establecerse en los Países Bajos, en especial en Ámsterdam.

La primera comunidad sefardí en Ámsterdam fue “Bet Jacob” (llamada así por Jacob Tirado, también conocido como Guimes Lopez da Costa, cuya casa la comunidad usaba como sinagoga). 

La segunda fue Neve Shalom, fundada en 1608. Diez años después, Bet Jacob se dividió y se fundó una tercera comunidad, Bet Israel. En 1639, esas tres comunidades se fusionaron bajo el nombre de Kahal Kodesh Talmud Torá.

Antes de la unificación, el símbolo de la comunidad de Neve Shalom era el  Ave Fénix, que también se siguió utilizando posteriormente, apareciendo en los ketubot (contratos matrimoniales judíos) en Ámsterdam durante los siglos XVIII y XIX.

Este pájaro legendario, que aparece en la mitología griega y en el Talmud, también se abrió camino en los medievales y en la iconografía cristiana. Según el mito, el fénix tiene una vida extremadamente larga, pero muere entre llamas, de las que renace.

No es difícil imaginar por qué la idea del renacimiento a partir de las llamas atrajo tanto a los judíos sefardíes-portugueses, cuyos antepasados tuvieron que sufrir los autos de fé de la Inquisición, en los que a menudo eran quemados vivos. 

El renacimiento de las cenizas puede verse también como una alegoría de la reconstrucción de una nueva vida judía en Amsterdam, libre de los temores que atormentaban a los judíos en España y Portugal.

Además, el Fénix no era visto como un símbolo ajeno, ya que aparece ya en las fuentes judías más antiguas.

No se puede decir lo mismo del pelícano, que no aparece como un pájaro mitológico en las fuentes judías. 

Pero aún así se ha utilizado como un símbolo de la comunidad judía portuguesa en Amsterdam durante siglos, como lo demuestra su aparición en cartas, libros y documentos, y no se sabe con certeza por qué y cuándo, exactamente, la comunidad lo adoptó.

Se ha sugerido que eso ocurrió después de que las tres comunidades se fusionaran en una sola. 

Si es así, se trataría de una alegoría visual de la unificación de las tres comunidades, en donde el foco se desplaza del pelícano adulto y su sacrificio hacia los tres pichones, que representarían a las tres comunidades ahora unificadas y bebiendo de la fuente de la tradición común.

Esta parece una explicación plausible, aunque tampoco puede descartarse que estemos ante una condensación de sentidos que incluya también al de renacimiento de la muerte, resurrección que ya no tiene como sujeto a Cristo sino a los martirizados en su nombre, que forman parte de la experiencia y la memoria de la comunidad judía portuguesa de Amsterdam.